240

Un mes después la mesa del comedor estaba llena de papeles de colores, crayones, y restos de galletas. Leah hablaba sin parar sobre unicornios y luces brillantes, mientras Alex dibujaba un castillo con globos flotando alrededor.

—Yo quiero que haya una pista de baile —dijo Leah, con los ojos encendidos—. Y que todos tengan coronas. Hasta Adrien.

Adrien sonrió, fingiendo gravedad.

—Acepto la corona solo si es negra y tiene dragones. Nada de brillantina.

—¡Trato hecho! —gritó Leah, y Luci
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP