El velorio de Jonathan transcurrió como debía ser: con respeto, con silencio, con una tristeza que no se anunciaba, pero que se sentía en cada rincón del salón. Al día siguiente, lo enterraron en el cementerio familiar, bajo un cielo gris que parecía acompañar el duelo sin dramatismos.
Gregory y Evelyn, los padres de James y Noah, estuvieron presentes. Se mantuvieron cerca de Vivianne, intercambiando palabras breves, miradas que decían más que cualquier discurso. Los hijos de Isabelle no asis