📍 Villa Leone — Despacho de Greco
El fuego de la chimenea proyectaba sombras largas sobre la madera. Sobre el escritorio estaban desplegados mapas de Moscú, fotografías satelitales y un dossier enviado por Morózov. Greco, en camisa negra y pantalón de lana, marcaba con un bolígrafo los puntos de vigilancia. A su lado, Dante, con chaqueta de cuero y semblante serio, lo escuchaba en silencio.
—Saldremos en tres días —dijo Greco, con la voz firme—. Morózov nos tendrá cubiertos desde Riga. Llegare