🌹 La confesión de Nonna
En el ala privada de la nueva mansión, Arianna se encontraba en la sala de música. El piano estaba cerrado, y sobre él descansaban sus zapatillas de ballet, gastadas, casi como un recuerdo de una vida ajena. Sentada frente a la ventana, abrazaba sus rodillas, en silencio, con la mirada perdida en el jardín iluminado por faroles.
El crujido del bastón anunció la llegada de Nonna Vittoria. La anciana entró con paso firme, acompañada de su inseparable Lorenzo, que la dejó