(Un mes después del encuentro en el hotel de Verona)
El verano se deslizaba lento sobre la costa italiana.
En la Villa Leone, la vida seguía su curso entre risas, pañales y planes para el bautizo de los mellizos.
Pero no todos encontraban paz.
Morózov llevaba semanas buscando un rostro que ya no aparecía en ninguna parte.
Ekaterina Volkov había desaparecido sin dejar rastro.
Ni llamadas, ni mensajes, ni rastros de su perfume en los pasillos de la villa.
Solo su ausencia… y la culpa.
—Quizás nec