El estruendo del misil orbital desgarra el silencio de la tundra.
Una columna de fuego sagrado desciende desde el cielo violeta, impactando contra la nieve con la fuerza de un pequeño sol.
El suelo se vaporiza instantáneamente, creando una onda expansiva que lanza a los soldados rebeldes por los aires como muñecos de trapo.
Sebastián no duda. En una fracción de segundo, su instinto de protector sobrepasa su dolor emocional. Se lanza sobre Valeria, envolviéndola con sus brazos mientras desplie