El Arca del Tiempo fue succionada por el vórtice blanco con una violencia que pareció desollar la realidad misma.
Valeria Miller sintió que sus huesos se convertían en luz y luego en plomo en un ciclo infinito de agonía y éxtasis.
Cuando la nave finalmente se estabilizó, el puente de mando estaba sumergido en un silencio sepulcral, roto solo por el parpadeo de las pantallas que ahora mostraban una geometría imposible.
No estaban en el espacio, ni en el tiempo lineal.
Estaban atrapados en la Dim