El aire dentro de la cámara del "Útero de la Realidad" se volvió denso, cargado de una electricidad estática que hacía que el cabello de Valeria Miller se erizara.
El engaño de Ernest, el supuesto conserje, había dejado una cicatriz de humillación en el alma de Valeria.
Había entregado la esencia de Lucas, su hijo de la paz, creyendo que era el sacrificio final para la restauración, solo para descubrir que había servido el "Código Fuente" en bandeja de plata a los "Tejedores de Estrellas".
Sin