El submarino de Montes Group se deslizaba como una sombra prehistórica bajo las capas de hielo del Ártico, alejándose de las costas escocesas hacia una base secreta en las profundidades de Islandia.
Dentro de la cabina de mando, Valeria Miller observaba las pantallas con una intensidad que inquietaba incluso a Marcos; sus ojos, ahora marcados por un anillo dorado permanente, parecían procesar la información antes de que apareciera en los monitores.
El contacto con el núcleo orgánico no solo h