Cuando terminamos, ambos subimos, en el camino el me miraba con una mezcla extraña. Tomo mi mano antes de que pudiera entrar en mi habitación, se detuvo un momento, cerro sus ojos y luego los abrió de golpe, sus manos tomaron mi cintura y me acerco a él, luego estrello su boca en la mía, un gemido involuntario salió de mis labios y fue como una campana de activación. Román gruño y me alzo en sus brazos, no sé cómo abrió la puerta y luego la cerro de una patada tras él mientras me besaba. Jamá