Al día siguiente, a primera hora, Benjamín llegó a tribunales para la declaración preliminar. No pude evitar verlo a través de una pantalla. Traje azul, sonrisa de manual, un ejército de micrófonos devotos. Claudia, desde adentro, nos mandaba mensajes concisos: “El juez lo escucha; niega todo; muestra cara de víctima; no se descompone.”
—¿Y Camila? —preguntó Eva.
“Pidió reprogramar. ‘Asuntos impostergables’. El juez la citó de nuevo con apercibimiento.”
Román apagó la transmisión.
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En Del Va