Eva se detuvo frente al espejo del pasillo. Había evitado su reflejo durante días, pero esta vez algo la atrajo irremediablemente hacia el cristal. Sus dedos rozaron la superficie fría mientras observaba su rostro, buscando algún indicio de cambio. Al principio, todo parecía normal: sus ojos cansados, la palidez de su piel, el cabello ligeramente despeinado. Pero entonces, un parpadeo. Un simple parpadeo que ella no había ejecutado.
Su reflejo sonrió cuando ella no lo hizo.
—No —susurró Eva, re