Lo que nadie sabía era que al salir de la fría villa, caminar por el centro del jardín que estaba cubierto de nieve hasta llegar a las rejas que marcaban el límite de la residencia. Era que el extraordinario ser sobrenatural iría a buscar a una persona muy peculiar.
El rey que conocía perfectamente el lugar al que fue, y caminaba despacio sin importarle las almas que estaban siendo torturadas debido a los pecados que cometieron en vida, hasta llegar a un trono elegante pero a la misma vez t