Las dudas del vampiro Vladish.
Elizabeth estaba cruzada de brazos mientras Vladish movía sus dedos por el computador de forma elegante agregando y agregando cosas al carrito.
— Angel, si ya te cansaste puedes acostarte en el sofá, yo sigo buscando lo que hace falta.
— No, quiero participar en las compras para el bebé, soy su madre, además tú que podrías saber sobre los niños.
— ¿Acaso piensas que vivo debajo de una piedra? No tengo hijos, y nunca he cuidado un niño, pero no soy estúpido, con la preparación que tengo