MARIANA
Tengo frío y todavía escucho ese pitido en el cerebro.
—Lo siento, muchacha, es que yo insistí en traer ropa de repuesto y ninguno de los jefes accedió debido a que el plan no incluía transformación—. La teniente Laura aún se revisaba el cuerpo para descartar heridas a causa de la explosión.
—Yo repetí que era algo estúpido no utilizar nuestra mayor fortaleza y ese grupo de machistas afirmaron que la mejor arma es nuestra sensualidad y míranos ahora, con todo al descubierto—, la reina A