MARIANA
las diferentes imágenes de la ciudad parecía que pasaban en fotogramas, casas de ladrillo, de lata, edificios, parques, luces que se asemejaban cometas dejando una estela. Entretanto Mariana hacía lo posible para aguantar el esfuerzo de cargar a sus hijos y de no dejarse caer del lomo de Alberto mientras corría por las avenidas y callejones, saltando techos y terrazas para llegar a donde ella no tenía ni la más mínima idea. Sin embargo, no se le ocurría más opción de ir a menos que salt