CAPÍTULO 100: CUANDO EL MUNDO SE PARTE
Elena
“Elena, tú y yo no podemos estar juntos. No me busques.”
La línea muere, me quedo con el teléfono pegado a la oreja como una idiota. No entiendo, hace dos días me juraba que íbamos a enfrentar a su madre, que iba a poner su apellido donde correspondía y hoy… vuelve a ser el mismo CEO frío e indiferente al que ya no le importa nada.
El llanto arranca sin permiso y lo peor es que no es un sollozo discreto. Me cubro la boca con la mano para no asustar a