CAPÍTULO 103: EL PRECIO DEL SILENCIO
Sonya
Los informes llegan puntuales, como cada mañana.
Sobre el escritorio tengo una carpeta con fotografías recientes de Elena Baker: entrando a su edificio, saliendo con sus hijos, hablando con ese policía que ahora parece su sombra. Mis investigadores son discretos y eficientes; no necesito ensuciarme las manos para saber cada paso que da.
Paso una hoja tras otra con calma, disfrutando cada detalle y sonrío, satisfecha.
Todo va exactamente como debe ir, a