Lo vi partir y no pude soportarlo. Mi mente comenzó a irse a lugares oscuros. El miedo me invadió apenas dejó de tocarme, como si él fuera capaz de alejar todas las cosas malas solo con su presencia. No podía tolerarlo, no quería que me abandonara. No quería volver a sentirme sola e indefensa.
Apenas dio un par de pasos, introduciéndose en el bosque, mi cuerpo se movió por su cuenta, pidiéndole a la magia que me diera tiempo de llegar hasta él una vez más.
Se sorprendió cuando sintió el agarre