Mundo ficciónIniciar sesiónEl rey consumido por la paranoia y el delirio acusa a las brujas de robarle el favor de la Luna, y usurpar su amor que les pertenece por ley a los lobos. Declarando la guerra. En un acto de desesperación, proclama que aquel de sus hijos que logre aniquilar a la última bruja será considerado heredero del trono. Tras vivir una tragedia Selini endurece su corazón e impulsada por un odio abrazador se une a uno de los príncipes, para alcanzar su objetivo, y convertir todo su ser en un instrumento de venganza.
Leer másAbrió los labios y coloco la punta del miembro en su boca.Solo con ver esa imagen él sintió que estallaría.Lo mordió de nuevo, fue doloroso, pero se tragó el dolor, deseoso de saber lo que más haría ella con él.Ella introdujo todo lo que pudo en su boca, al sentir que le tocaba la campanilla hizo una arcada, pero no se detuvo, continúo chupándolo, moviendo su cabeza, jugando con su lengua, aun sin desviar la mirada de él.Lyaus no podría apartar los ojos de los de ella, sentía que lo arrastraban como un abismo de lujuria.El de nuevo alzo sus brazos, consumidos por el deseo de tocarla.-No- de nuevo ella ladro.Se levanto, estaba de pie en la cama, encima de él, completamente desnuda.-Tu mataste a tu hermano por mi-Dudo en responder.-Tu mataras a la bruja por mi--Si-Bajo sus caderas, quedo en cuclillas, con la cabeza de su pene a punto de entrar en ella.-Me vas a cuidar y no permitas que nadie más te aparte de mi--Así es- Respondió torpemente, esta nueva Selini lo intimidaba
*Lyaus cerró la puerta del cuarto donde se hospedaban él y Selini, en el hostal junto con el pueblo, que era como todos, lleno de tranquilidad por las tardes y un pequeño bullicio en el mercado por las mañanas.-Lo mataste--Si, tenía que hacerlo--Lo sé--Yo también, y me molesta no sentirme mal por ello-El silencio incomodo que los acompaño todo el trayecto hasta el pueblo, seguía apareciendo.Lyaus dio unos pasos llenos de duda hacia Selini, que se encontraba sentada en la orilla de la cama cerca de la ventana, era de noche, una noche muy silenciosa, haciendo todo más incómodo.Él se sentó junto a ella, y después de un rato ella recargo su cabeza en su hombro.-Me sentí bien cuando lo mataste- Le pareció imposible que esas palabras salieran de la boca de Selini. – Ahora sé que si harías cualquier cosa por mi-Se dio la vuelta y lo beso, para que no pudiera responderle.El tardo en igualar la intensidad del beso que ella le estaba dando.Sus lenguas lucharon, y el sintió una fuer
Capítulo 10 ¿Me amas?... NoEl silencio entre todos representaba perfectamente la incomodidad en el ambiente, estaban todavía en la colina esperando a Durin y Miriar.Selini estaba recargada en el hombro de Lyaus, queriendo ocultar lo bien que la hizo sentir que Lyaus matara al despojo de Loup, aun cuando fuera su hermano, la prefirió a ella, dejo a un lado todo su honor y ataco aun estando desarmado, todo por ella, eso la hacía sentirse bien y mal a la vez, sentimientos que le parecían imposibles de convivir juntos, lo hacían adentro de ella.Arats no ocultaba su disgusto por la acción del príncipe, pero prefirió permanecer callado, no por el miedo a alguna represaría, era por Selini, ella era realmente la razón por que se unió a esta odisea.Tardaron un par de horas en aparecer Durin y Miriar, haciendo notar la desesperada velocidad con la que corrió Lyaus para encontrar a Selini, lo más pronto posible.-Bienvenidos- Fue Arats el único que los recibió con esas palabras, pero fue ign
Atrás de Selini, un poco más lento reacciono el príncipe que también corrió siguiéndola, pero su reacción un poco más lenta ocasionada por el miedo hizo que uno de los brazos lo tomara de la ropa, lo detuvo lo suficiente para que otro brazo más lo sujetara del hombro, aun con su fuerza aumentada del lobo, no logró zafarse. -Ayúdame!- Le grito a Selini que se alejaba corriendo, ella al escuchar la voz volteo y empezó a regresar, para ayudarlo. - Sigue corriendo! - Ladro Arats, que con un solo movimiento de sus garras separo la parte del gusano que sujetaba al príncipe, fue sorprendente porque ahora el cuerpo era más grueso que tres troncos de árbol. El príncipe sumido en el miedo, logro liberar una mano y empezó a apuñalar a la parte del gusano que lo sujetaba, ahora del tamaño de un hombre, sus estocadas eran rápidas y sin orden, totalmente dignas de un lobo desesperado por el miedo y haciendo todo lo posible por liberarse de su captor. Se escucho un golpe y un ruido como cuando un
Último capítulo