Comencé a alejarme de ella, aunque fue lo más difícil que hice en mi vida. Los latidos de mi corazón estaban erráticos y sabía que estaba al borde de perder el control. Tuve tantas ganas de gritarle, de decirle que había arruinado todo por su decisión, por subestimarme.
Estaba tan... Molesto.
Y yo odiaba a mi versión molesta, aquella que no temía en ser cruel y lastimar a cualquiera que estuviera frente a mí. Siempre evitaba mostrarle esa parte de mí a Juliette. Pues solo quería que viera lo me