Los días posteriores a la conversación con Sofía transcurrieron entre silencios incómodos y miradas que ardían más que cualquier palabra.
Rocío evitaba quedarse sola con Edrián, pero él parecía buscar cada oportunidad posible para romper esa distancia.
Hasta que la tarde del viernes, el destino decidió enfrentar lo inevitable.
La reunión había terminado tarde, todos se marchaban, y la lluvia comenzaba a caer con fuerza.
Rocío guardaba sus documentos cuando escuchó la puerta cerrarse d