El amanecer llegó sin permiso, colándose entre las cortinas del apartamento de Rocío.
La luz tenue le recordó que había dormido poco.
Apenas unas horas después de haber regresado del bar, seguía con la mente enredada en lo que había ocurrido.
Había intentado convencerse de que no pasaba nada.
De que solo fue una coincidencia, un cruce más de caminos.
Pero las coincidencias no dejan el corazón latiendo tan rápido.
Se miró al espejo mientras recogía su cabello.
El reflejo le devolvía la m