Eva no podía creer la rapidez con la que su vida había cambiado en menos de un año. Si miraba hacia el pasado, exactamente hace un año, ella trabajaba en una compañía donde, si bien su futuro se veía largo y prometedor, las cosas no eran tan fáciles, debía esforzarse mucho para poder ir escalando peldaño a peldaño.
Prácticamente, ella perfectamente sabía que, luego de que su familia adoptiva la envió a Boston, ella se había quedado sola y no necesitaba que nadie se lo recordara. Cada Navidad, ca