Capítulo 11: Pétalos y espinas.
— Los rumores son como pétalos de ciruelo — susurró Mei, peinando el cabello de Aisha con dedos ágiles mientras Lián ajustaba los pliegues de su vestido — Una vez que el viento los lleva, no hay forma de detenerlos.
Aisha observó su reflejo en el espejo de bronce. Los rumores ya habían tejido su propia historia: "El Octavo Príncipe ha dormido en sus aposentos", "La concubina del Pabellón del Invierno tiene su favor", "Nadie ha sobrevivido tanto tiempo cerca de él".
Pero ella no era una concubin