CAPÍTULO 94: LA DECISIÓN QUE ARDE
Nikolai
El amanecer me encuentra caminando como un fantasma por las calles vacías, con los zapatos húmedos de rocío y el cigarro apagado entre los dedos. No he dormido, no podría, aunque quisiera. Cada vez que cierro los ojos, veo los de ella. Llenos de todo lo que no puedo tener.
Aun así camino como un zombie hacia el departamento. Subo las escaleras lentamente como si eso pudiera retrasar lo inevitable.
De pronto el teléfono vibra en mi bolsillo trasero, lo s