CAPÍTULO 95: LA VERDAD QUEMA
Eden
El mundo se me viene abajo otra vez.
Las lágrimas siguen cayendo, pero ya no siento el dolor de antes. Ahora es distinto, como si la desesperación hubiese mutado en algo peor: rabia.
Estoy de pie antes de darme cuenta, con el cuerpo rígido y las manos apretadas a los costados. Miro a Nikolai y me doy cuenta de que lo amo. Lo amo con una parte de mí que no entiende razones, pero también amo a Dmitry… y la idea de perderlo, de saber que va a morir mientras yo me