CAPÍTULO 60: SUEÑOS PROHIBIDOS
Eden
Cuatro meses y medio, ciento treinta y cinco días, más de tres mil horas. Mi vida es una cuenta regresiva que ya no puedo detener y tampoco quiero, porque aunque todavía me aterra lo que viene, ya no siento que estoy cayendo sola. El problema es quién me sostiene.
El Pecador ha estado ahí. Más de lo que me gustaría admitir y no solo en plan de guardaespaldas mafioso con traje de diseñador y sonrisa de rompecorazones profesional. No. También está a las tres de