Lucia
Nos quedamos un instante así, inmóviles, el aliento compartido, como si el tiempo hubiera suspendido su curso a nuestro alrededor. Me siento aún ardiente de la ducha, pero una calidez más suave se instala ahora, la que nace de su proximidad, de esa mezcla de paciencia y tensión contenida.
— Lucia… murmura él acariciando suavemente mi rostro.
Levanto la vista hacia él, y su sonrisa es a la vez tierna y misteriosa. Me atrae suavemente hacia él, y sus labios encuentran los míos en un beso le