Lucia
Me ha encerrado.
Como una bestia.
Grité. Golpeé.
Maldecí todo lo que pude.
Lo insulté, como si las palabras pudieran arrancarme de él.
Grité su nombre como se escupe fuego.
Él no dijo nada.
No una palabra.
Conduce. Tranquilo. Como si solo volviéramos de una cena.
Y yo, lo odio.
Hasta temblar. Hasta morderme los labios.
Sigo golpeando.
El cristal. La puerta.
Mi puño duele. Se me rompió una uña. La sangre perla sobre mi piel.
Me da igual.
Solo quiero salir.