68.
Bastian levantó la mirada, interesado, hacia el muchacho que había entrado repentinamente a mi habitación.
— ¿Qué pregunta? — dijo el hombre.
Cuando volteé a mirar hacia la ventana, la noche ya había caído. ¿Hacía cuántas horas nos habíamos separado? Era extraño. Según lo que me había contado Valentín, él se había marchado rápido en cuanto yo lo hice, porque tenía que regresar a Luna Azul.
Pero entonces me invadió una extraña emoción. Sabía que no podía hacerme falsas ilusiones y tampoco emoc