El humo aún impregnaba la ciudad, un recordatorio fantasmal de la tragedia. Para muchos, el incendio del night club fue solo un accidente, un desafortunado evento que se llevó vidas y destruyó un negocio. Pero Alina sabía la verdad. Y el peso de ese conocimiento la asfixiaba.
Encerrada en su habitación, abrazó sus rodillas y hundió el rostro entre ellas. La voz de Laura resonaba aún en su mente, trayéndole la noticia que le había quitado toda paz: Renata no sobrevivió.
«No pudieron sacarla a ti