Un zumbido eléctrico recorría los túneles mientras una vieja lámpara parpadeaba en lo alto. El grupo había encontrado refugio en lo que parecía una estación de control abandonada bajo las calles de Danma City. El polvo colgaba en el aire como una niebla densa, y el silencio era tan espeso que hasta el crujir de las botas de Zarella parecía un disparo.
Sarah limpiaba su arma con movimientos mecánicos. Sentada sobre una caja oxidada, mantenía los ojos fijos en la entrada del túnel, como si esper