*CAPITULO 13: BAJO TIERRA*
El eco de sus pasos retumbaba en los pasillos subterráneos. Las linternas apenas iluminaban unos metros adelante, revelando rieles oxidados, paredes agrietadas y antiguos grafitis desvanecidos por el tiempo.
—Esto parece una tumba —murmuró Zarella, con los ojos escaneando cada rincón, alerta.
—Mejor una tumba vacía que una llena —respondió Santi, ajustando a Indira entre sus brazos mientras apuntaba la linterna a una bifurcación—. Por aquí.
La niña dormía, ago