Mundo ficciónIniciar sesiónDOMINIO ALFA ✨Ella nació con un destino marcado. Ellos, con un lazo que nunca imaginaron.✨ Onyx Riberton es la única hija del Alfa Supremo. Fuerte. Imponente. Inquebrantable. Desde niña fue entrenada para tomar el mando de una de las manadas más poderosas del mundo, y jamás se le permitió soñar con cuentos de hadas. Solo guerra. Solo liderazgo. Solo control. Pero cuando cumple dieciséis y su lobo despierta, el universo le da algo que nunca pidió: un lazo de alma. Dos, en realidad. Zoren y Devan Old Growht, hermanos betas, hijos de una manada modesta, tan distintos entre sí como la noche y el día. Uno reservado, severo. El otro audaz, encantador. Ninguno está preparado para el vínculo... y mucho menos para lo que Onyx representa. Ella no los reconoce como sus compañeros destinados. No puede. No quiere. Porque ser su pareja no significa tener su amor. Significa pertenecerle. Y aunque el corazón de Onyx arde en silencio por ellos, su orgullo, su deber y su fuerza no le permiten ceder. Así que los atrae a su mundo, poco a poco, envolviéndolos en su órbita con el único poder que conoce: el del dominio. "Dominio Alfa" es una historia donde el amor duele, el destino aprieta... y la pasión manda. Una conexión salvaje entre tres almas destinadas a chocar, amarse... y tal vez, destruirse.
Leer másZORENNunca fui fanático de las actividades físicas "ironías de la vida siendo guerrero, lo sé" pero aquí estamos, acampando en el bosque con Joseph y Lior. Ya tienen diez años, y aunque no nacieron Alfas, los hemos criado como verdaderos guerreros. Ferozmente inteligentes, leales, valientes y con mucho amor... nuestros pequeños lobos.Devan está contando una de sus historias épicas junto al fuego, como todo un lobo feroz, mientras mi princesa guerrera se aleja dando un pequeño paseo. La observo de inmediato. No necesito decirlo, mi cuerpo simplemente la sigue.—¿A dónde cree que va mi Alfa… sola… y con esa barriga redonda donde lleva a nuestra futura Alfa Suprema?Ella gira y me sonríe. Su pancita de ocho meses se agita dulcemente bajo su mano. La acaricia con orgullo.—Solo caminaré cerca, guerrero… —me responde con la voz de nuestra Alfa. Firme, segura, hermosa.Pero la alcanzo. Toco su brazo y deteng
ONYXLos abrazo como lo que son: míos. Mis compañeros. Mi todo.Pasamos la noche entre caricias y susurros. Zoren está sanando más rápido de lo que cualquier sanador esperaría. Saben que es un Beta de bajo linaje, su sangre no es pura, y una herida así... sin mi sangre, ya estaría muerto.No dormí. Reflexioné. Las palabras de mi padre me persiguen desde nuestra última reunión, justo antes de partir:—"Hija... sé que no los valoras ahora, pero escúchame bien: si no los valoras cuando están contigo, aprenderás a valorarlos cuando ya no los tengas. Ese fue mi error con tu madre. Y mírame... cuántos años de soledad."Tenía razón. No puedo perderlos. Me aman, lo han dado todo por mí. Y yo... yo solo los he castigado y alejado.Al amanecer, Zoren me sorprende. Me acerco al balcón para observar el bosque, y él se acerca sigiloso. Me envuelve con sus brazos, besa mi cuello y dice con esa voz ronca y peligrosa que derrite a Eko al in
ZOREN Lo acepto por su mandatos. Pero lo odio.Odio el maldito bosque, el barro hasta las rodillas, los insectos, el silencio tenso que precede a lo peor.Pero aquí estoy. De pie, con la espalda recta, vigilando los límites de Luna Blanca. ¿Por qué? Porque ella lo ordenó. No por respeto. No por deber. Por ella.Llevo horas sin moverme más que para respirar. El sudor se seca bajo la armadura, el viento me arranca pensamientos, y todo parece en calma... hasta que no lo está.El ataque es brutal.Salen de las sombras como si hubieran nacido en ellas. Demonios. Poderosos. Letales. Siento la energía negra trepar entre los árboles antes de verlos. Somos pocos, y aunque se envía aviso a los puestos cercanos, es inútil. No hay tiempo. No hay refuerzos. No hay piedad.No soy un guerrero experto. Nunca lo fui. Fui criado para pensar, para actuar con astucia, para planear. Pero hoy no hay tiempo para pensar. Solo reaccio
DEVAN Simplemente no puedo creer lo que me pide nuestro guía, el beta Aitan.—¿Eso fue exactamente lo que dijo tu Alfa? —le pregunto nuevamente, con el ceño fruncido y el pulso acelerado.Aitan asiente, sin inmutarse.—Sí, señor Consorte. La Alfa pidió que lo guiemos a sus deberes. Específicamente ella así lo dispuso.“Señor Consorte”.No importa cuántas veces lo escuche, todavía se siente ajeno. Extraño. Como si no me perteneciera del todo. Como si le perteneciera a ella... pero de una forma que aún no comprendo del todo.—¿Y por qué yo? —insisto, aunque sé que la respuesta no cambiará nada.Aitan me mira con la misma paciencia con la que uno mira a un cachorro testarudo.—Porque usted es el primero que ella marcó. Y porque confía en usted. Las palabras exactas fueron: “Solo Devan sabrá cómo hacerlo perfectamente.”Aprieto la mandíbula. Una ráfaga de calor me recorre la columna, mezclando org
Último capítulo