Mientras el caos estallaba en el jardín, Carter aprovechó el desorden. Vio a Sofía caminando por el pasillo, luciendo pálida pero con una chispa de poder en la mirada tras ver la victoria de su hermana. Sin previo aviso, Carter la tomó de la cintura y la lanzó dentro de su habitación, cerrando la puerta con el cerrojo.
—¿Pero qué te pasa, imbécil? —gritó Sofía, tratando de recuperar el equilibrio.
Carter no dijo nada. Avanzó como un depredador, acorralándola contra la puerta de madera. Sus ma