Después de varias semanas compartiendo con su familia y recuperando un tiempo que había estado perdido, la calma en la manada Luna Creciente comenzó a verse interrumpida por la proximidad de un acontecimiento inevitable: la reunión anual de líderes.
Aquel evento no era un simple encuentro social. Durante esos días, los alfas de todas las manadas del mundo se reunían en el territorio del Consejo, un lugar neutral y protegido, donde ni siquiera la más mínima hostilidad estaba permitida. El propó