El consultorio médico olía a antiséptico y a ese aroma peculiar que solo tienen los hospitales. Valeria se acomodó en la camilla, con la bata de papel crujiendo bajo su peso mientras el Dr. Morales revisaba los resultados de sus últimos análisis. Kael permanecía de pie junto a ella, su presencia imponente llenando la pequeña habitación. Había insistido en acompañarla a esta revisión, a pesar de las protestas iniciales de Valeria.
—Todo parece estar en orden —comentó el médico, ajustándose las g