Alexander Lee
La expedición en la selva ha llegado a su fin y, por primera vez en mi carrera, el éxito profesional pasa a un segundo plano. Estoy impaciente, casi febril, por conocer la respuesta de Munan.
Desayunamos en un silencio denso, cargado de la electricidad de lo que ocurrió en la hamaca, antes de dirigirnos a la pista de aterrizaje. Allí, una comitiva de la tribu nos esperaba para la despedida.
—Señor Lee, ha sido un honor. Será bienvenido siempre que decida volver —dijo Genaro, e