Un sonrojo pareció apoderarse de sus mejillas y cuello a medida que su esposo escaneaba su cuerpo con lentitud.
Hacer esto había sido una idea completamente improvisada.
Tenía nervios.
Temor al rechazo.
Y otros sentimientos encontrados que no podía describir con exactitud.
Había elegido un conjunto de babydoll negro de tres piezas. Era muy sensual y sugerente. Y… lo había elegido solo para él.
—Lo compré hoy —murmuró bajito, llevando su mirada al suelo, incapaz de soportar por un segundo más