Capítulo 9: El cuento que susurra esperanza.
Sofía se quedó mirando la puerta cerrada, el clic suave todavía resonando. “Cuídate”, había dicho. Palabras automáticas, serenas, como todo lo que salía de ella ahora. Viktor se había ido, y el silencio de la mansión cayó como nieve pesada.
El fuego en la herida de la espalda latía, recordatorio vivo. Dolía moverse, dolía respirar profundo. Pero el dolor ya no la rompía. Lo aceptaba. Lo guardaba.
No durmió. El sueño no venía cuando la mente daba vueltas. Se levantó despacio, la bata cayendo sua