Capítulo 166: La noche después del cumpleaños.
La fiesta se fue apagando como una vela que se consume despacio hasta quedar solo en brasas.
Los globos se desinflaban contra las ramas del roble, las mantas estaban llenas de migas y manchas de jugo, y los niños, agotados de tanto correr, gritar y perseguir a Dragón Gris por el jardín, ya habían sido llevados a dormir.
Alexei se había quedado dormido abrazado a Misha en el sofá del salón, los dos con la cara pintada de chocolate y coronitas de papel torcidas en la cabeza. Nikolai roncaba e