Mundo ficciónIniciar sesiónEsa pequeña sonrisa seguía curvando sus labios, un secreto coqueto que no llegaba a sus ojos del todo, pero que revelaba el burbujeo interno, unas ganas de dominar que aún no explotaba, como una semilla plantada en tierra fértil, esperando el momento justo para brotar. No era maldad, no todavía; era algo más suave, un deseo de equilibrio que la hacía sentir viva por primera vez en meses.
Viktor, aún de pie junto a ella tras enviar el mensaje a Dimitri, no pudo evitar qued






