Mundo de ficçãoIniciar sessão—Porque sí.
Ella tomó un ramo, pétalos rojos perfectos. Tocó uno. Habia una espina cercana y sin querer se pinchó un dedo, una leve gotita de sangre se acumula en un punto. —Las rosas tienen espinas —dijo calmada. —nunca tuvo el lujo de conocerlas de primera mano. Viktor se acercó, tomó su mano, miró la gota. —Como todo lo que toco —respondió, voz ronca. Sofía retiró la mano con suavidad.<






