Capítulo 246: La paz exige un precio.
La tregua no trajo alivio… trajo silencio, y no del tipo que calma, sino del que obliga a pensar demasiado. Cuando Viktor y Sofía salieron de aquella mansión, el aire frío de la noche golpeó distinto, más pesado, como si incluso Moscú supiera que nada estaba realmente resuelto. Nadie habló durante el trayecto de regreso; ni el conductor improvisado, ni Viktor, ni Sofía que llevaba a la bebé contra su pecho con ese cuidado casi instintivo, como si el mundo entero pudiera romperse con un movimien