Capítulo 249: El final siempre termina combrando algo.
La nieve no se había derretido… pero la calma sí.
La mansión volvió a cerrarse tras ellos, y aunque las puertas quedaron firmes y los guardias en posición, ya nadie sentía ese falso resguardo de antes. Lo que había pasado afuera no fue un intento aislado… fue una declaración.
Y Viktor lo sabía.
No se quitó el abrigo al entrar. No habló de inmediato. No preguntó por Carl, aunque sabía que estaba siendo atendido. Sus pasos lo llevaron directo al despacho, como si ya no hubiera más rutas pos