Capítulo 100: El último adiós y nueva bienvenida.
El ático estaba casi vacío, con ecos en las paredes donde antes colgaban fotos y cuadros, cajas cerradas apiladas en el pasillo y el sol de invierno entrando por los ventanales grandes por última vez. Sofía y Viktor se quedaron solos después de que el camión de mudanza se fuera con las últimas cosas, la puerta cerrada, silencio que pesaba dulce.
Sofía caminó despacio por el salón, mano en la pared, su mirada viendo y recorriendo cada rincón.
—Mira esto, amor… aquí Alexei dio sus primeros paso