—¿Eh? —Felipe se quedó atónito un segundo. Luego sonrió—. ¿El señor Alejandro no te lo había mencionado? Quizá quería darte la sorpresa.
Al ver la cara de confusión de Luciana, Felipe continuó explicando:
—El señor Alejandro dijo que si Pedro va a ingresar al Instituto Wells, necesitará a alguien que lo supervise. Por eso ordenó que encontraran a una cuidadora experta, para que se fuera adaptando con él desde ahora.
—¿De veras…? —preguntó Luciana, aún asimilando la noticia.
—Sí. Tiene cuarenta y