100: Te matare.
Me senté en el suelo con Luca entre los brazos. Lo tenía pegado al pecho, y aún podía sentir cómo temblaba. Le acaricié la cabeza una y otra vez, tratando de calmarlo, tratando de calmarme.
Todo estaba en silencio, salvo por su respiración entrecortada. A ratos se movía, buscándome, y yo lo abrazaba más fuerte.
No podía dejar de pensar en Leandro. En su sonrisa. En cómo me miraba. En lo que había dicho.
Decía que me quería para él. Que era su manera de vengarse de Valentino.
¿Y ahora qué? ¿Qué