115: Es mejor la soledad.
[Valentino]
El techo del hospital es lo único que puedo ver sin esfuerzo. Blanco. Vacío. Como yo ahora.
Intento mover las piernas otra vez. Nada.
Un hombre incompleto.
Eso es lo que soy.
Exhalo lentamente, dejando que el aire salga como si expulsara todo lo que fui. Ya no queda nada del Valentino que gobernaba con manos firmes, que se imponía con una mirada, que podía destruir un imperio en una noche.
Ese hombre murió en esa habitación, frente a Ginevra.
El que quedó… apenas respira.
Pienso en